El niño de las Bombillas
Aquí os dejo dos actos, uno de escena y el otro de cerca, ambos del mago Andost, también conocido como “El Niño de las Bombillas”
El de escena tiene momentos brillantes (esto va sin segundas), otros no tantos, pero es aceptable en su conjunto.
El de cerca, a mi, artísticamente, me parece inconmensurable. Me ha emocionado y entusiasmado. Lo he visto una sola vez, eso si, ya que mi mente analítica no aguantara (seguramente), un segundo visionado, y empezare a ver cosas que no debo, tanto en manejos, como en métodos, estructuras y esas cosas, que aunque las he percibido, me han quedado en un segundo plano, vamos que me quiero quedar con esa emoción primera.
Aquí los tenéis:
Pensamientos en voz alta:
¡¡Que pena que en magia no tengamos la figura establecida del “mago autor” y el “mago interprete”, com brillarían una y otra vez algunas cosas en otras manos!!










2 Comments
Sobre todo, el número de cerca ¡me parece impresentable! Con la crisis mundial que tenemos, y el tío este gastando luz a toda pastilla. ¡Y encima de colores, que es menos eficiente!
Entre La Dama y la bitácora, hoy sueño con Andost fijo
Bueno, me voy cantar la cancioncita, que se me ha pegado. ¡Chao, magis!
naaa naaaa over the rainbow na na naaaaaaa, na naaaa nananaa…
Hola,
No entiendo de magia, pero el primero se hace lento y poco dinámico. Me aburre un poco, pienso que le podría haberle sacado más partido al juego de las luces.
El segundo me gusta más, pero: ¿Qué pasa? ¿Regalan la canción de Amelie con la tapa de los yogures? Porque que está más trillada la canción que la máquina de preservativos de un puticlub…